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La mujer en la escena del arte ecuatoriano PDF Imprimir Correo

ENCUENTRO DE MUJERES EN ESCENA
TIEMPOS DE MUJER

Cotidiana

Mujer que te afirmas en la acción de tus manos, en la esencia de tus sueños  y anhelos,
Mujer que despiertas a la luz del día a día de tu tránsito cotidiano,
Mujer que vives el tiempo de tu renacer
Mujer que descubres los saberes de tus generaciones
Mujer atenta al recorrido misterioso de tus cavernas interiores
Mujer creadora de tu vida y de tu historia
Mujer de propósitos y sentidos
Mujer atravesada por el paso cadencioso del tiempo  y la memoria
Mujer que construyes y reconstruyes tus mundos cotidianos.

Susana Nicolalde

LA MUJER EN LA ESCENA DEL ARTE ECUATORIANO

Después de trabajar frente a una máquina doce horas debe doler el alma, al final de la semana recibir un sueldo de miseria debe doler aún más. Pensar en los hijos e hijas, en el frío, en los pocos sueños, y a pesar de todo supongo que tendrás ánimo para reír de algún chiste, para comerte un helado, para abrazar a los niños y cantarles una canción.

Ir a la fábrica todos los días, algún amor tendrás escondido, algunos ojos se cruzaran entre el sonido, la vida presente ahí como casi en todas partes.

Entonces te juntas con otras y otras más y se ponen a protestar: “no más salarios bajos”, “queremos trabajar menos horas”, “Queremos menos cansancio”, ocupan entre todas el espacio de trabajo y dicen “hartas ya”.

Pero el hombre que mira no quiere saber de gritos, no los quiere, cierra la puerta y prende fuego. El incendio consume todo incluso a las 129 mujeres que tenían todavía cosas que decir. Era 1908, o 1911, eran solo mujeres o mujeres y hombres, eran mujeres migrantes de 17 a 24 años, éramos todas y todos, éramos… este es el origen del día de las mujeres, del ocho de marzo.

Mujeres en plural porque no podemos resumirnos en una sola, somos varias cada una mira la vida, un árbol, un ciempiés un horizonte lejano, un hijo, una mano, a quien ama, de manera distinta, cada una suspira porque sí o por el aire, y el aire se vuelve cada cuerpo, y un cuerpo diferente para cada una.

Mujeres que despiertan cada día o cada noche, para dar pasos a veces en falso, mujeres que nacidas de mujeres reconocen en sus pies y en sus manos el hecho mismo de la existencia.

Mujeres que silenciadas recobran la palabra el día que cuentan junto al fogón y que transforman su mano en cuchara para dar de comer al que tienen en brazos y que mira quizás por primera vez un color que parece tiempo.

Mujeres violentadas, mujeres encerradas en prisiones de alma  y del cuerpo que asfixian las ideas, los deseos y que a pesar de todo se ríen o pintan las paredes de rosa para ser más soportable el golpe que se descarga sobre los hombros.

Mujeres que crían a los descubridores y descubridoras del mundo, a esos y esas que vienen siempre, y que con desvelos, con angustias, se les va tendiendo la ropa del crecimiento para que después sean lo que tengan que ser.

Mujeres que nos equivocamos, que decimos cosas que hieren, que lastimamos, que también somos violentas, que estampamos manos sobre nuestros hijos.

Mujeres, con la exigencia de tiempo y espacio que nos convierte en las cuidadoras de mundo.

Mujeres que pensamos, repensamos y exigimos.

Mujeres que creamos… si no vuélquense a entrar en un tiempo de mujer, en un tiempo de suspensión para asistir a un encuentro de mujeres en escena, a escuchar desde la palabra femenina, el arte… escuchen la vida cotidiana, puesta en escena desde unas manos que retienen el suspiro de las formas, desde la voluntad y la fuerza de dar a luz una obra, desde el espacio sublime de resistir amasando tortillas de harina de maíz y panela.

Déjense habitar en estos días por viejas Cachineras, personajes mitológicos, Marías Magdalenas, mujeres que hablan desde la magia de la voz de un títere y mujeres que crean la magia con su voz…

Dejen que sus voces se escuchen, que se rompa el silencio, que cada esperanza, deseo, fortuna y azar se vierta al vientre de este encuentro…

¡Silencio…Que el encuentro comience…Bienvenidas todas!.

Texto de Inauguración del III Encuentro de Mujeres Tiempos de Mujer 2007

 

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