logotype
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter
Magda Macías PDF Imprimir Correo

Actriz manabita que dio sus primeros pasos teatrales en su ciudad natal, con Vicente Espinales, el poeta que dirigía un grupo de teatro.

El siguiente escenario será Guayaquil, donde trabaja con Ramón Arias  quien estaba a la cabeza del Teatro Universitario Agora. Magda Macías se integra al círculo de actores y actrices de esa ciudad, donde, si bien no existían grupos regulares, había una actividad escénica como resultado de las inquietudes de intelectuales y artistas que se juntaban para proyectos puntuales. Era también la época del radio teatro, de las radio novelas en las que participó Magda junto a personajes como: Rosario Ochoa, Delia Garcés, Álvaro San Félix, Alfonso Manosalvas, Pepita Rendón, Laura Moreno, Humberto Romero, Carlos Cortez (estos son algunos nombres de una larga lista que Jenny Estrada publica en su libro Del tiempo de la yapa). Tenían amplísima sintonía. Todo la ciudad se preparaba para escuchar, en las tardes, esas historias que hacían llorar y reír a centenares de radioescuchas.La siguiente estación teatral será Quito, a donde llega, justamente, cuando Teatro Ensayo vivía uno de sus mejores momentos y estaba integrado por: Perla Valencia, Patricia Madriñán, Vicente Espinales, Rocío Madriñán, Erika Von Lippke, Eduardo Madriñán, Toty Rodríguez, Simón Corral,  Antonio Ordóñez. Magda se incorpora al elenco con Boletín y elegía de las mitas, a la que seguirá Los cuentos de don Mateo, de Simón Corral, la dos obrasdirigidas por Fabio Paccioni.

Magda también formará parte de Teatro Popular, igualmente dirigido por el maestro italiano. De esos tiempos se registra La Tinaja y El pagador de promesas. Vendrá luego el grupo La Barricada, con Los inocentes. Última estación teatral de esta actriz a la que sus colegas la recuerdan como una persona extrovertida y alegre.

Magda Macías tuvo una etapa, más bien corta, en el teatro ecuatoriano. “Una mujer de mucha personalidad, con una fuerza interior muy grande y una capacidad envidiable para la improvisación”, recuerda Antonio Ordóñez.

Genoveva Mora Toral

 

contactos